miércoles, 23 de febrero de 2011

Pruebas de la terrible incompatibilidad entre bebés y perros.

2 comentarios:

  1. ¡¡¡PRECIOSO!!!

    Es un placer ver lo mucho que disfrutan los dos. De hecho, no sé quien se lo pasa mejor.

    Me parece genial la relación que esas dos tiernas criaturas tienen y tendran. Ningún niño se lo pasará mejor que este, junto a su tierno perrillo.

    Lo triste es pensar en toda esa gente sin corazón ni cerebro que se deshacen de su perro cuando un bebé llega a casa.

    Todo niño debería crecer junto a un perro, que dijo no recuerdo quién.

    Gracias, Arquepe.

    Un beso.

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  2. ¡Cuánta razón llevas, Alberto!
    Qué pena que uno de los dos pierda la inocencia en tan breve tiempo.

    Todo niño debería crecer junto a un perro, y yo me permito añadir que también deberíamos envejecer junto a él.

    Besos.

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