lunes, 13 de diciembre de 2010

La cómplice de las acogidas. Homenaje a la hermosa y noble Luna.

Con permiso de su autora, mi admirada y buena amiga Vera, reproduzco un texto repleto de amor y gratitud a Luna. No, no penséis que Luna corre por ningún prado del Arco Iris; este homenaje se dedica en un momento en que su juventud, plena y espléndida sugiere que Luna seguirá durante muchos, muchos años otorgando a su gran familia humana y perruna inmumerables momentos de felicidad. Ayer mismo depositaba su gran y bella cabeza sobre mi regazo, porque a Luna le encantan las caricias -y las chuches- mientras los humanos hablábamos de vagabundos y adoptados, de iniciativas e ilusiones, de podencos y galgos, y hasta de niños, que en unos años tendrán en sus manos el poder cambiar el destino de tantas criaturas protagonistas de maltrato y desamparo. Y hablamos y hablamos, mientras los cinco mullidos colchones soportan el sueño de dos pequeñas peluditas mimosas, el imponente ejemplar de pastor alemán y dos galgas que ¡parece mentira! hace un tiempo, aún ni soñaban con que existían buenos hombres que no apalean, y deliciosos olores al calor de un verdadero hogar.
Luna es la cómplice de que la generosidad de esta extraordinaria familia sea siempre un éxito en la agridulce y hermosa labor de la acogida. Luna, en su bondad natural e inocente, sabe lo que tiene que hacer. Eso siempre nos sobrecoge un poco a los humanos (¡tan raros e insatisfechos!). Por ello deseo que participéis, como ya he hecho yo, del sentido texto de Vera.



Un homenaje a nuestro querido pastor alemán Luna

Un homenaje a nuestro querido pastor alemán Luna – Vera Thorenaar.

Querría escribir esto porque nuestra querida Luna se lo merece. Sólo he pagado una vez en mí, por suerte, larga vida por un perro. Esto fue un Gran Danés, mi raza preferida. Y ya he tenido un sin fín de perros y gatos, la mayoría recogidos de la calle.

El momento en el que Luna apareció en nuestra vida ya teníamos 5 perros. El Gran Danés y 4 más recogidos de la calle, entre ellos un cocker. Yo todavía estaba trabajando y me llamó una compañera preguntándome si querría un pastor alemán de 6 meses. Le comenté que ya teníamos 5 perros pero que lo consultaría con mi marido. Y él dijo que SÍ. Donde comen y conviven 5 pueden comer y convivir 6.

Una semana después vino el dueño a traernos a Luna. Luna era una perra muy activa (claro, tenia 6 meses), el dueño tenia 2 niños pequeños y su mujer estaba embarazada y Luna saltaba a su barriga. La niña de 3 años le tenía miedo.

Enseguida se acostumbró a vivir en nuestra casa y jugaba mucho con nuestro Dogo y otro perro mestizo que teníamos. Cuando tenía un poco mas de 1 año se murieron el Dogo y la mestiza por mayor y enfermedad.

Estos dos eran sus compañeras de juego. Los otros 3 no jugaban mucho. Ya estaba muy metida en lo de Greyhounds Rescue así que pensamos que sería una buena idea matar dos pájaros de un tiro. Por un lado una compañera de juego para Luna y por otro ayudar a un pobre galgo, ya que nos gustaba mucho la idea. Esto ocurrió en Septiembre del 2009. Desde entonces hemos tenido ya 6 galgas en acogida y algunos más durante unos días. Y Luna los ha recibido todas con mucho amor aunque a la llegada de una nueva galga tiene que mostrar que ella es la que manda aquí. ¡Ningun problema! Todas han aceptado esto de maravilla. Luna juega con ellas y les enseña como vivir en una casa y como defender el terreno.

Igual que nosotros Luna coge mucho cariño a los galgos que pasan una temporada aquí y, igual que a nosotros, le cuesta mucho despedirse de ellos cuando se van. Pero, igual que nosotros, ella siempre recibe de buenas ganas a un galgo nuevo cuando llega y les demuestra que son muy bien venidos.

Ya me han dicho dos de las familias que han acogido a uno de nuestros galgos que, cuando ven a un pastor alemán en la calle se ponen muy contentos porque creen que es ella. Pobres, también la echan de menos.

Querida Luna, que suerte hemos tenido que cruzaras nuestro camino.




2 comentarios:

  1. Preciosa historia y precioso homenaje.

    Me emociona muchísimo el que exista gente que valora, aprecia y ama a sus perros. A los propios y tambien a los ajenos. ¿Te has dado cuenta de que hay gente que sólo les gusta su perro?

    Esta es una entrada muy emotiva y felíz. Las de los casos que hay por debajo y encima de esta, son emotivas y tristes. Las que no deberían existir, o al menos, ocurrir menos habitualmente cada dia, poco a poco. (No sé si te estoy liando. No creo escribir con mucha coherencia. Sigo malito y me siento como si me hubiera bebido un litro de orujo)

    Yo tengo muy poca fé en el género humano. Pienso que las nuevas generaciones son más sensibles y que todo cambiará y entonces empiezo a leer sobre casos de perrillos y gatillos puteados, apedreados y apaleados por niños... Obviamente, heredan actitudes paternas y nula empatía hacia el dolor animal.

    ¡Todo esto para decir que me gusta leer este tipo de entradas! Muchas gracias.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Es un precioso homenaje en vida. Neska, una de las galguitas en acogida, celebrará el fin de año en su nuevo hogar. Yo no me canso de repetir lo generoso y difícil que es eso de tener en tu casa cuatro, seis meses -o más- a un animal y que suene el teléfono para darte la buena noticia de la adopción inminente. Vera nos contaba cómo su corazón se alegra mientras sus ojos se llenan de lágrimas. No pasan ni cuarenta y ocho horas para que un nuevo huésped temeroso y con cicatrices llegue allí, donde recobra la confianza, el consuelo y las ganas de vivir y ser feliz. A mí me parece muy tierno que las galgas ya adoptadas se alegren tanto cuando ven a un pastor alemán... que les recuerda a la buena de Luna.

    Por desgracia casi todas las entradas son muy tristes, excepto que Mamy, después de tantos días haya aparecido sana y salva.

    No sabía que estuvieses malito. ¡Eso va a ser el síndrome de la pre-Navidad!
    Cúrate rápido, que aún no han llegado los días más terribles, je, je.
    Un beso.

    ResponderEliminar