Que tus ojos comtemplen la bondad que tú destilas.
Y la exquisita elegancia de tu perruna alma impregne el mundo que ha de rodearte.
Te juro y vuelvo a jurarte que te quiero y jamás te traicioné.
¡Ay, si pudieras entender las palabras igual que las caricias!
Me perdonarías esta noche en que nos dolemos tanto.
Y entonces... entonces sabrás que sólo ansío verte de nuevo y me des la espalda, porque no me recuerdes, y te vayas feliz, moviendo ese culillo de borreguito celestial, junto a tu querida familia.
Un beso.
¡Ya quiero volver a verte y comprobar que no me añoras que sólo fui un trocito, un eslabón, un peldaño para que vivas plenamente!
mi querida arquepe,fuiste el mejor eslabon para ella,va impregnada de tu amor y cariño,eso no se le ira nunca ,espero la vuelvas a ver pronto y sea tan feliz como esperamos,tus ojos y los mios estos dias estan echos polvo,pero alquien lo merece mas que ellos?,animo tesoro nunca la abandonaste ,solo has sido generosa y has querido darle lo mejor,mucho animo.Lucia
ResponderEliminarArquepe, yo ya no sé que decirte. Simplemente hazle caso a Lucía ella es tan sabia como sensible.
ResponderEliminarNo sufras más. O inténtalo, al menos.
Besos para las dos.